martes, 25 de febrero de 2014

Juan Desiderio



Juan Desiderio (Buenos Aires), Asuntos de fe, poesiaargentina.com, 2013.

Ebook de descarga libre desde: Asuntos de fe.















Parajes de miel y vino
confort para el desposeído
alas para quien se arrastra

Y esta selva es helecho
y fruta fresca
y el volar del peregrino
me seduce.

Otra estrella de agua me espera
Otro aire, otras virtudes
sin manos, la vista es hermosa
escucho sin querer tocar.











Inspiro a través de mis oídos
toscas melodías, ásperas voces
tóxicas manías, rabiosas virtudes.

Dónde están tus ramas, refucilo
cuando al atardecer echas raíces.
Dónde la materia, dónde los colores.
cuando impera la oscuridad.

Y qué, si la noche también sirve
dice el ángel y a lo lejos, muere el sol
donde yacen corazones empastados
donde meditan los hombres su pena.
























sábado, 22 de febrero de 2014

Flavia Soldano




Flavia Soldano (Buenos Aires), Matadura del rayo, Alción, 2013.















cómo será mi cuerpo
un cuerpo    puro cuerpo

leña

un solo cuerpo al fin











cómo será el muro
que me separa del alma

la herida    rastro de abandono

fósil    el cuerpo
                                   piedra

cicatriz de carne















quiénes   los atravesados por el rayo

el rayo mortifica la carne
nos convierte en herida

atravesados   pocos
sonido de zanja
















Beatriz Vignoli





Beatriz Vignoli (Santa Fe), en Yo soñaba con comprarme una combi. Selección de poesía santafesina contemporánea, selección de Lucas Collosa y Gervasio Monchietti, pról. de Fernando Callero, Erizo, 2013.














Poema escrito en camino acá

Hoteles modernos con nombres vagamente italianos
o algo portugueses, era como sonaban
antes de nosotros
el mundo, la aventura:
a transatlántico, a mantel almidonado,
a azulejos marrones
con redondeles inscriptos en cuadrados,
el jugo de naranja
en un vaso cilíndrico,
las formas racionales del amor.

Cosas de antes de nosotros:
un cartel en la ruta,
Seitú, dice.
Una máquina del tiempo
que uso para irme.







Lo real

Otro siglo, una vez
entre perfumes llenos de promesa
pasé junto al tronco de la enredadera
y me parecía que significaba
como un libro alentando, un semejante
luchando por llegar a algún lugar:
era legible el mundo.
Hoy la volví a ver. Estaba ahí,
todo su ser ahí,
pura vida ciega sin razón
resistiendo el tiempo sin saber
y se avergonzó mi duración
de haber creído.









Adrián Cuassolo





Adrián Cuassolo (Córdoba), Camalyón Culiau, entreCaníbales, 2013.
















varón o baronesa del opio-apio

al norteazur del éndicot al mesmo temp ahísito do
  la coliflor dobermaniza
el matador adora el cobertor
                      abono malraux sobrino admonitorio
                    soberbio cogollo apeado en rancio patricio
                                                                                   es esteño
 
 a plumón po arrorró overá oberol
                                                           roldana
                                                                 casamata: hip!

      la isósceles isabelina implora mayor cortesía.
      la realidad es lesa / otro
      toro caería nantes / marte
      la semántica casteana(gurutal)
      la grupa de porombres con garúas oxidando
      le
      la corona: reyerta bicicross incisivos:
                                                                         héxapla.

          cabrón o barronera pues poy acumula dingos isó
                             baras latinium,
                                                         poseida. Hic et Nunc po
                                      seída sanísima sespecializa en cobretones,
                                             en cópulas mal paridas.
                              in crescendo la zoonosis
         El zorrillo parte en dos al prisma: pringue, h
                                                              idruro, greña.
         El orientarse, savonarola, hace qel cante
                                                             jondo,
                              sea para el dios
                                                 delos almenadros.














martes, 18 de febrero de 2014

Alberto Szpunberg





Alberto Szpunberg, Como sólo la muerte es pasajera. Poesía reunida, Entropía, 2013.













De Como clavel del aire (2013)


XII

                                                                           a Cacho Lotersztain


Las manos no tienen otro sentido que el agua
que se cuela definitivamente entre los dedos:
su forma sólo se debe a lo que no retienen,
incluso el vacío que el puño sostiene en alto
como si fuese el golpe final de nuestro esfuerzo,
pero es sólo un hálito de risa que entrevemos,
como si todo fuese un juego que comienza.







De Ese azar, este milagro (2011)


XVI

Entre esas hierbas está la que nos cura:
similia similibus curantur, declinas,
y no te atreves a arrancar el trébol,
yo tampoco, tanta la fragilidad
de un gesto detenido en el aire.








De Como sólo la muerte es pasajera (2009)


IV

Como siempre, llevas la navaja en el bolsillo izquierdo:
son formas primitivas del amor que todas las mañanas reverberan,
pero la sal, ya lo sabes, penetra más adentro que el filo de la hoja.

Ninguna marea, ni la más alta, basta para borrar una sola gota de sangre:
la memoria no es la herida, es siempre el mar.








De Sol de noche (2008)


IV


Habito esta casa,
pero vivo a la sombra del otro lado.

¿Quién llama a la puerta
si no la propia espera de mí mismo,
el apremio de las vigas,
el crujido de la madera?

Lo sé:
aunque nunca hubiera ocurrido,
yo entreabrí una vez unos párpados que aún me miran
y la clara pupila, como un pequeño charco,
ya reflejaba un cielo inexistente.

¿Por qué ojos miro ahora cuando no veo?







De El síndrome Yessenin (2010)


4. Dulcemente nacer

XXVI

El viento mueve las hojas del libro entreabierto:
pesa en las manos que lo sostienen
pero sólo los ojos cerrados lo leen.
Como un junco oscilante, el hombre;
como espesura trémula, las letras.

El nombre no nombra, sólo llama.