Algo de la poesía publicada recientemente en la Argentina.
domingo, 22 de marzo de 2015
Leonardo Martínez
Leonardo Martínez (Catamarca/CABA), Tacana o los linajes del tiempo, ed. revisada y anotada por el autor, Editorial Lisboa, Buenos Aires, 2014.
La estirpe antigua
Se va la estirpe antigua
como un puñado de aire
sombra tenue
que deja de nombrarse
Nunca más trashumará los montes
para buscar la madre de los vientos
Las flores los capullos
se acabaron para siempre
en el espejo vivo de sus ojos
Los caballos dormirán
un sueño de relámpago
y la voz del campo sonará
para los pocos que puedan escucharla
Se fue la estirpe antigua
Quedamos solos para estirar el tiempo
Toda la tierra
Hay un pedazo de tierra
que es toda la tierra
fundado en mi alma
Árboles le crecen como manos
y vientos lo arremolinan de nostalgias
Sus fronteras son sombras
de ropaje oscuro y doliente
selladas por la ausencia
en escrituras borroneadas
ilegibles temblorosas
tiznadas por la humareda de los años
Hay un pedazo de tierra surcado de abandonos
ventas donaciones testamentos
codificados clasificados
este mestizo es de buena sangre
y le sepultó vainas de bronce en las aguadas
este otro es de puro abolengo castellano
y la pobló con hijos solitarios
mulatos zambos cuarterones divididos en racimos
bautizados por capellanes de la nada
que labraron sementeras jubilosas
empalmándolas con borracheras
cuando la pesadumbre les roía
como una carcoma amarga
Harían falta infinitos espejos
para multiplicar la vida
y expulsar el desarraigo por el mar
enarbolando fábulas codicias desengaños
Harían falta mayorazgos y hembras de pecho airado
oficiantes del poder y la alegría
para lanzar la mariposa de oro
desafiando la historia
jueves, 19 de marzo de 2015
Germán Arens
Germán Arens (Bahía Blanca), Sin más compañía que una linterna, antología, Borde perdido editora, Córdoba, 2014.
Cuatro mojarritas
y un cangrejo de río
en un mediomundo de remeras
¡Un cangrejo de río!
impredecible levedad de la sorpresa
A pocos metros
un desagüe de apósitos
y la morgue
En aquella casa
sin colores vive el petiso Ramírez,
experto pescador de carpas
Pan y cebolla las mejores carnadas
Nosotros
así
no subsistiríamos
amor
y un cangrejo de río
en un mediomundo de remeras
¡Un cangrejo de río!
impredecible levedad de la sorpresa
A pocos metros
un desagüe de apósitos
y la morgue
En aquella casa
sin colores vive el petiso Ramírez,
experto pescador de carpas
Pan y cebolla las mejores carnadas
Nosotros
así
no subsistiríamos
amor
El árbol de membrillos
en el que me oculté
para disparar tres tiros
al vitral de la iglesia
ya no está,
tampoco mi rifle Mahely 5 y ½…
ni siquiera la mano gatilladora
La iglesia nunca ostentó sus campanas,
estaban guardadas en un caset
El cura apretaba play y los devotos a la
misa
Aquella tarde en que siendo niños
arrojáramos al pozo del molino un ternero
al que diera muerte un perro cebado:
De los cincuenta litros de agua
que consume una vaca en el día.
De los cincuenta y cinco
litros de agua
que consume un caballo en el día.
De los dieciséis
litros de agua
que consume un chancho en el día.
De los ocho
litros de agua
que consume una oveja en el día.
De los veinticuatro
litros de agua
que consumen cien gallinas en el día.
De lo treinta y cinco
litros de agua
que consumen cien pavos en el día.
De los cuatrocientos
litros de agua
que consume cada uno de nosotros en el día
no fuimos conscientes.
arrojáramos al pozo del molino un ternero
al que diera muerte un perro cebado:
De los cincuenta litros de agua
que consume una vaca en el día.
De los cincuenta y cinco
litros de agua
que consume un caballo en el día.
De los dieciséis
litros de agua
que consume un chancho en el día.
De los ocho
litros de agua
que consume una oveja en el día.
De los veinticuatro
litros de agua
que consumen cien gallinas en el día.
De lo treinta y cinco
litros de agua
que consumen cien pavos en el día.
De los cuatrocientos
litros de agua
que consume cada uno de nosotros en el día
no fuimos conscientes.
Los domingos
cuando el tío juega al fútbol de local
vamos al pueblo.
Después visitamos a Emma,
ella se está muriendo de a poco
y no sale de su cama.
Tiene los ojos redondos
y la cabeza casi casi pelada.
A última hora
pasamos por el cementerio,
la abuela le deja flores a Edgardo
y el abuelo dice lo mismo de siempre:
–Hay tantos Arens en este lugar que dan ganas de quedarse.
cuando el tío juega al fútbol de local
vamos al pueblo.
Después visitamos a Emma,
ella se está muriendo de a poco
y no sale de su cama.
Tiene los ojos redondos
y la cabeza casi casi pelada.
A última hora
pasamos por el cementerio,
la abuela le deja flores a Edgardo
y el abuelo dice lo mismo de siempre:
–Hay tantos Arens en este lugar que dan ganas de quedarse.
miércoles, 18 de marzo de 2015
Jennifer Strauss (versión de Gabriela Marrón)
Jennifer
Strauss, Nacidos en el Sur. Selección de poemas, trad. de Gabriela Marrón, Vacasagrada ediciones, Bahía Blanca, 2014.
Colaboración de Gerónimo Unibaso.
Colaboración de Gerónimo Unibaso.
Especies en extinción
Abandonada
la play,
la niña se acerca,
como siempre, a desayunar:
medialunas y café
"No me gustó mucho
—declara—
la niñera de anoche.
Hablaba demasiado.
No quería dejarme
mirar videos.
Y, sin leer ningún libro,
me contó una historia.
Era muy rara,
sobre una madre, malvada,
que mandaba a su hijita,
sola, al bosque."
Socavados
los cimientos del orden,
late un músculo
en la adusta expresión del adulto.
"Papi —pregunta la niña—
¿Qué es un bosque?
¿Qué es un lobo?
¿Qué es una caperuza?
¿Qué es el rojo?"
la niña se acerca,
como siempre, a desayunar:
medialunas y café
"No me gustó mucho
—declara—
la niñera de anoche.
Hablaba demasiado.
No quería dejarme
mirar videos.
Y, sin leer ningún libro,
me contó una historia.
Era muy rara,
sobre una madre, malvada,
que mandaba a su hijita,
sola, al bosque."
Socavados
los cimientos del orden,
late un músculo
en la adusta expresión del adulto.
"Papi —pregunta la niña—
¿Qué es un bosque?
¿Qué es un lobo?
¿Qué es una caperuza?
¿Qué es el rojo?"
Vanisihing Species
The child
(computer games abandoned)
comes tidily to breakfast
on coffee and croissants.
`I didn't'
she declares, 'much care
for last night's sitter.
She talked too much.
She wouldn't
let me play my video;
she didn't read from a book,
she talked a story.
It was weird—
there was this naughty mother
sent her little girl out,
all by herself, into the woods.'
The foundations
of order being shaken,
a muscle quivers
in the mock-adult face,
`Daddy' she says
`What are woods?
What's a wolf?
What's a riding hood?
What's a red?'
(computer games abandoned)
comes tidily to breakfast
on coffee and croissants.
`I didn't'
she declares, 'much care
for last night's sitter.
She talked too much.
She wouldn't
let me play my video;
she didn't read from a book,
she talked a story.
It was weird—
there was this naughty mother
sent her little girl out,
all by herself, into the woods.'
The foundations
of order being shaken,
a muscle quivers
in the mock-adult face,
`Daddy' she says
`What are woods?
What's a wolf?
What's a riding hood?
What's a red?'
Fotos de la Patagonia: Ushuaia
Y ahora
estamos viendo
la prisión del fin del mundo.
Mandaron a guardar en este hielo
primero a reincidentes
y después
a los que no encajaban
políticamente.
Ninguno escapó.
Afuera del penal por poco te morís de frío,
adentro te morís por poco —incluso
en la oscuridad absoluta
de la celda de castigo bajo
las escaleras donde
ningún cuerpo humano podría
permanecer de pie.
Ahora vacías de todo
salvo de malas vibraciones;
las celdas están siendo renovadas
para el comercio turístico.
Incluso
algún bromista ha pintado
oscuras huellas subiendo una pared
y bajando por la otra.
Pero hoy
no pasa nada.
El diario local reporta trabajadores en huelga
hasta que se instale la calefacción.
En pleno verano,
en el fin del mundo, esta cárcel
es un lugar que puede
todavía helar la sangre
la prisión del fin del mundo.
Mandaron a guardar en este hielo
primero a reincidentes
y después
a los que no encajaban
políticamente.
Ninguno escapó.
Afuera del penal por poco te morís de frío,
adentro te morís por poco —incluso
en la oscuridad absoluta
de la celda de castigo bajo
las escaleras donde
ningún cuerpo humano podría
permanecer de pie.
Ahora vacías de todo
salvo de malas vibraciones;
las celdas están siendo renovadas
para el comercio turístico.
Incluso
algún bromista ha pintado
oscuras huellas subiendo una pared
y bajando por la otra.
Pero hoy
no pasa nada.
El diario local reporta trabajadores en huelga
hasta que se instale la calefacción.
En pleno verano,
en el fin del mundo, esta cárcel
es un lugar que puede
todavía helar la sangre
Snaps from Patagonia: Ushuaia
And now we're seeing
the prison at the end of the world.
First recidivists,
then the politically
maladjusted
were despatched here
to be kept on ice. No-one escaped.
Outside the prison
you froze quite to death,
inside, only partly—even
in the utter dark of the punishment cell
under the stairs
where no human body
could stand
upright.
Emptied now
of all but bad vibes;
the cells are being tarted up
for the tourist trade.
Already
some joker has painted
dark footsteps driven
up one wall and down the other.
But today
nothing is happening.
The local paper reports
workers on strike
until heating's installed.
In high summer at the end of the world
this prison's a place
can still chill the blood.
the prison at the end of the world.
First recidivists,
then the politically
maladjusted
were despatched here
to be kept on ice. No-one escaped.
Outside the prison
you froze quite to death,
inside, only partly—even
in the utter dark of the punishment cell
under the stairs
where no human body
could stand
upright.
Emptied now
of all but bad vibes;
the cells are being tarted up
for the tourist trade.
Already
some joker has painted
dark footsteps driven
up one wall and down the other.
But today
nothing is happening.
The local paper reports
workers on strike
until heating's installed.
In high summer at the end of the world
this prison's a place
can still chill the blood.
martes, 17 de marzo de 2015
Lilián Cámera
Lilián Cámera (CABA), textos de MAUT, Proyecto Kommendes Wort, junto a Daniela Huerta, Leandro Quintero, Martin Carpaneto, arteBA, 2014.
Cuál es la medida de la luz?
Borde o niebla. Se eligen los zapatos para el
camino ausente. Se traza la espera cerrando los
oídos. Apoyo una pregunta en el sigilo de la ceja y
ellos responden con su muerte. Requiebra la duda
cuando todo se ha perdido e incluso la sombra
es algo más que una excusa de último minuto.
Para esta hora siempre fuimos preparados. Sin
enaltecer la noche se toma el agua del mediodía. En
la punta extrema de las cosas, en su costado blando,
en el terror mismo de un sol sin concesiones. Vinimos
para rondar aquí por un lago estrecho, la cabeza
vuelta hacia el olvido, como quien inventa una sed.
[...]
Es posible embestir con el hocio, trenes a toda
y ninguna parte. En las veredas de una ciudad
inclemente se puede palpar la pared del cielo. Aquí
y allá diferentes latidos recuerdan que una vez pudo
pensarse a esos que amancene con las uñas tiesas,
agarrados del margen como única escritura concedida.
[...]
Plantada en una esfera. Circular como
la sombra. -Resuelta entre paréntesis-
Abrevo en cada una de las horas para interrogar
el miedo. Le planto una duda a tus días, te
dejo frágil y entero para la memoria.
[...]
sábado, 14 de marzo de 2015
Alejandro Méndez
Alejandro Méndez (CABA), Pólder, Buenos Aires, Bajo la luna, 2014.
Un cuáquero en la corte de los milagros
La educación sentimental
fue un título con abandonos documentados.
La educación sentimental
fue pura vocación crónica y automedicación.
La educación sentimental
requirió posgrados y maestrías.
Sentimental,
la ambición por el mar proclamada desde la orilla.
Sentimental,
la disposición del repertorio de nombres propios.
Sentimental,
la nota más alta en el karaoke.
Mi educación sentimental
fue como el grito de guerra de los esquimales, en silencio.
Mi educación sentimental
fue como el rezo secreto de los ateos.
Mi educación sentimental
fue como el ave fénix, pero mis hombros no cargaron el cadáver de mi padre.
Educado
con el metrónomo de las pasiones menores.
Educado
en la creencia del dios de la simetría.
Educado
para mirar el Rubicón sin cruzarlo.
Una educación sentimental
para poder contarla y despuntar el vicio por los aforismos.
Una educación sentimental,
ahora que la lírica está muerta y hay déficit de laúdes.
Una educación sentimental
revisionista y autoindulgente para llorar a secas.
Sentimental,
la mano que escribe ajena al cuerpo que la sostiene.
Sentimental,
aun leyendo los diarios o sacando la basura.
Sentimental,
en los 0.4 segundos de la sístole y otros tantos de la diástole.
Tuve una educación sentimental
con temblores como un cuáquero del siglo XVII.
Tuve una educación sentimental
jacobina en las despedidas y garantista en el placer.
Tuve una educación sentimental
supersticiosa a la manera de los pigmeos.
Fui educado
por la didascalia homoerótica de mis tías.
Fui educado
en el dojo de un cinturón negro para aprender a caer con elegancia.
Fui educado
para ser paciente como un filólogo con su piedra Rosetta.
Sentimental,
por las mañanas separando las hebras del té.
Sentimental,
el tarareo del estribillo de esta canción.
Sentimental,
la diáspora de amantes.
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