martes, 10 de mayo de 2016

Amosse Mucavele



Amosse Mucavele (Maputo, Mozambique), Geografías de la mirada, edición bilingüe, Festival Internacional de Poesía de Córdoba, 2016.
























Barrio Magude

Regreso al revés
con luces apagadas
hago de la oscuridad la condición por la que vivo
arrastro el silencio hacia donde el sueño se abre en charco



Bairro Magude

Regresso ao avesso
com luzes apagadas
faço da oscuridao a condiçao pela qual vivo
arrasto o silêncio para onde o sonho se abre em charco









Canción del pescador again

Oí decir que en el mar
el pez busca conservar todo lo que le resta
–la palabra–
el pescador sobre el barco
despierta la alianza
que se extiende en torno al mar: el Horizonte 



Cançao do Pescador again

Ouvi dizer que no mar
o peixe tenta conservar tudo que lhe resta
–a palavra–
o pescador sobre o charco
desperta a aliança
que se entende em torno do mar – o Horizonte









Esperando la combi en una parada cualquiera

En la hora pico
regreso al fin

con ojos pálidos de angustia
resucito la palabra que se amotina
–la llegada–



A espera do xapa numa paragem qualquer

Na hora da ponta
regresso ao fim

de olhos pálidos de angústia
ressucito a palavra que se amotina
–a chegada–









Bocaria

Se eleva de las cenizas
la avenida Julius Nyerere
cuando el volcán llora

de la boca del basurero
solloza la síntesis de la fuga
cuando
se mastica los frutos ornamentados por la pudrición



Bocaria

Ergue-se de cinzas
a avenidas Julius Nyerere
quando o vulcao chora

da boca da lixeira
soluça a síntese da fuga
quando
mastiga-se os frutos ornamentados pela podridao









Xitala Mati 1

Aquí las ranas
flotan en el peso de la regla que mide el instante

en la esperanza mojada
contemplamos el brillo del sol en toda su gloria



Xitala Mati 1

Aqui as ras
flutuam no peso da régua que mede o instante

na esperança molhada
contemplamos o brilho do sol em toda sua glória









Xitala Mati 2

Aquí las ranas
croan al ritmo del movimiento del tiempo

en la distancia del abandono voluntario
saboreamos la música que arde en el corazón del charco



Xitala Mati 2

Aqui as ras
coacham ao ritmo do movimento do tempo

na distância do abandono voluntário
saboreamos a música que arde no coraçao do charco




















viernes, 6 de mayo de 2016

Lucas Marín


Lucas Marín (Mendoza/CABA), Pizarras, Milena Cacerola, 2014.













Fuente


paisaje en el agua de la piel
reflejo de pájaro


higuera de hojas que arden
su leche anestesiante


mientras la gota cae
la compuerta se llena de agua de nieve


larvas de rana/ esperma de barro
acumulado en la acequia


abeja en el dulzor del racimo
aguijón que atraviesa


herida dulce en el corazón durazno
honda que arroja la piedra al pájaro


de vuelo constante


calle abierta al sueño
del cuerpo futuro/ que modela su arcilla


el huevo de oro ocupa
la concavidad justa de la palma


como el clavo de cristo
o esa flor que parece una bailarina


un trompo intenta bailar sobre otro
o hacerlo astillas


remolino de polen quema la vista
la siesta detiene el eje de la tierra

copa de cielo filamento de pulmón
útero para libélulas neuronales


el trayecto del vuelo/ la órbita del remolino
la bifurcación de la rama/ el laberinto


que traza el mapa de las acequias


trepar más alto es ampliar el límite
del lenguaje/ alejarse del hogar


ser el agua de la arteria/ la sangre
la savia en el cuerno del ciervo


el latido animal que es distinto
y el cazador no atrapa


a la orilla de ese líquido
se ven imágenes irse como manadas ajenas


la corriente pasa sin adentro en ayer y ahora
en el cuerpo y en el sueño sin borde


fluye su materia


la fuente tiene quien la lea
más ella no sabe de límites ni de seres













Ejercicio en la materia


llevar la materia al negro irreflejo
detener la proyección/ disecar la pantalla


pizarrón putrefacto de sostenida densidad
absorbe como un lago la tormenta de la tiza


contacto de materias opacas llenas de su ser
lo negro convida su quietud a la luz del yeso


grafismos hechos con naturaleza muerta
moldes de yeso durmientes en paños oscuros


letras crujiendo en la pizarra/ ballena colmada de gusanos
números irracionales que renacen de un muerto


en la inmovilidad de la costra
se lee al fin desde el negro al blanco


destilación que en el ojo se convierte en el rojo que circula
por el cerebro y el cuerpo desde la bomba única













































martes, 3 de mayo de 2016

Marta Cwielong



Marta Cwielong (Buenos Aires), La orilla, Ediciones del Dock, 2016.






















solo saliva en la piel
ni siquiera el recuerdo












lo que fue
son miserias
en la cama












la lluvia es otro modo de mujer


es otro?


O es ella rompiéndose











pido un río
algunas piedras
una agüita, surco, ría
agua
susurro de agua
murmullo
agua que musite
piedra sobre piedra
o muchas































viernes, 29 de abril de 2016

Diego Roel



Diego Roel (Temperley/La Plata, Buenos Aires), Kyrios, Detodoslosmares, Capilla del Monte, 2016.



















Amma Teodora
(Madre del desierto. Como Amma Sara, vivió cerca de Alejandría)


Nosotras no comemos ni bebemos ni dormimos.

En el desierto dejamos la vida
como una ofrenda.

Nosotras no tenemos padre ni madre ni hermanos:
hemos perdido el tacto, el habla, la memoria.

Apenas escuchamos lo que repite el viento.

Sobre la arena vemos
el cuerpo y la sangre de Cristo.












Santa Tecla de Iconio
(23 de septiembre. Virgen y mártir)


El ojo de la eternidad se abrió en mi frente:
se desataron los dientes de la luz.

Ahora cae mi sangre como una fruta madura.

Los pájaros devoran la última espina del silencio.

Cuerpo, asno salvaje:
rebuzna, ladra.












San Juan Damasceno
(4 de diciembre. Lo apodaban el orador de oro. Patrono de los pintores)


El sol despliega su sudario y muere.

En este páramo
la patria es una isla, un sueño.

La piedra habla con la piedra.

En este páramos
el cuerpo es polvo y ceniza.












San Macario el Grande
(15 de enero. Ermitaño. Discípulo de san Pacomio)

Cae la luz en la luz.

Caen las torres del cielo.

El mediodía arroja
una lanza de oro entre los médanos.

Somos una línea de fuga,
una corriente que avanza,
el pecho abierto de la sombra.


























jueves, 28 de abril de 2016

Gerardo Curiá


Gerardo Curiá (San Pedro/CABA), Caldén, 2 ed., La mariposa y la iguana, Buenos Aires, 2014.




















Huitru

Huitru, guerrero de los ranqueles, el cautivo. Pampa y noche espinel, él, una herida que fuga en la oscuridad casi blanca. Arena de orfandad, su travesía hasya ya no su cuerpo.

-Guitu wuta chao, mi sentencia sea el amparo del ranquel.

El viento que llega del sur levanta su muerte, piedra de arena es el aire, y un hombre, pájaro guerrero, en árbol nace, Caldén.

En árbol agua del desierto.









Huitru

El monte, tambor de potros
lagunas de sal

Hacia la noche su valentía

We mapu peñi

La distancia
tiempo en la piel desgarrada

¿Quién hostiga a Huitru?
La soledad sentada sobre las tolderías

Caiñe caiñe caiñe

En las cuentas del saqueo
dolor por la perdida huella

Por los ausentes
cruza la derrota
y no es la herida su aliento

We mapu peñi

¿Por qué los dioses eligen
la forma del árbol
para el descanso de los perseguidos?

Huitru

Bravo en la fuga hasta la sed
Negra de estrellas es la arena
Héroe es el desierto

Peñi mapu we

Desligar las ataduras
atarlo a la tierra
Salvarle la muerte

Guitu Wuta Chao

Música del viento para el que muere

Guitu Wuta Chao

Golpe seco
cielo sin nubes
y el Dios
es el verbo
la voluntad

Peñi we mapu

Ramas en ajuar de espinas
intemperie
y en lo profundo
severas falanges
hasta el agua

Guitu Wuta Chao

En el tronco los caminos del daño

Huitru Pampa
Huitru Caldén